Cuidado personalizado de tu perro mayor en su propia casa cuando tú no estás
¿Es esto lo que buscas?
Y no es solo cuando te vas de viaje
También pasa en el día a día, cuando estás con él:
GoldenYears te da la opción de disfrutar de esos planes sin que tu perro tenga que sufrirlos contigo, y sin que tú tengas que renunciar a ellos.
Cuidado especial para tu perro mayor, mientras tú viajas
Los perros mayores no son perros cualquiera: han construido toda su sensación de seguridad alrededor de su hogar, su rutina, sus olores. Por eso, cuando viajas o te ausentas, tu perro se queda en su propia casa, sin jaulas, sin otros perros, con alguien a su lado día y noche. Así puedes viajar tranquilo, sabiendo que no va a sufrir ningún estrés por tu ausencia.
A medida que el perro envejece, lo familiar deja de ser solo una comodidad: se convierte en una necesidad funcional. El perro senior ha construido su sensación de seguridad alrededor de un entorno predecible: su casa, sus olores, sus rincones, el ritmo de su día. Para un perro cuyos sentidos y memoria son cada vez menos agudos con la edad, alterar ese entorno familiar tiene consecuencias reales. Inquietud, malestar, sueño interrumpido, menos apetito: son las respuestas predecibles de un perro que pierde sus puntos de referencia habituales.
A esto se suma el estrés que genera el entorno colectivo de una residencia: jaulas, ladridos constantes de otros perros, y la tensión de compartir espacio con animales desconocidos. Para un perro senior, eso no es un simple inconveniente: es una fuente de ansiedad que puede agravar problemas de salud ya existentes. GoldenYears elimina esa variable por completo: un único perro (o los de tu misma familia), en su propia casa, sin jaulas y sin otros animales alrededor.
GoldenYears entiende lo importante que es para su bienestar un cuidado constante y familiar. Eso es exactamente lo que ofrece GoldenYears.
Muchas residencias caninas vs. GoldenYears
En una residencia
En GoldenYears
Lo que opinan mis clientes
Eres muy afortunado si Belen se encarga de cuidar a tu perro. Es una persona muy especial, con un corazón buenísimo y un amor increíble por los animales. Desde el momento en que llegó, supe que había tomado la decisión correcta. Cuando volví a casa, estaba impecable y maravillosamente cuidada. Oscar estaba feliz, sano, limpio y claramente muy bien atendido. Belen fue más allá de lo esperado, y mantuvo una comunicación constante conmigo durante todas mis vacaciones, enviándome novedades y contándome cómo estaba Oscar. Eso marcó una gran diferencia y me permitió relajarme por completo y disfrutar de mi tiempo fuera sin preocuparme por nada. No es fácil dejar tu casa y, sobre todo, a tu mascota querida al cuidado de otra persona, pero Belen lo hizo completamente sencillo. Trató a Oscar con muchísimo cariño y cuidado, como si fuera suyo. ❤️ Belen, muchísimas gracias no solo por cuidar tan bien de Oscar y de mi casa, sino también por tu amistad. Siempre serás bienvenida en nuestra casa, y me encantaría que volvieras cuando quieras. No podemos recomendar a Belen lo suficiente. ¡Es realmente única! ❤️🐾
Belen looked after our diabetic 10 year old dog Lemmy for 10 days in March 2026. We were thoroughly impressed by her diligent and caring attitude toward the diabetic management. She even did a few preliminary visits to make sure both Lemmy and herself was comfortable with the administering of medications.
Estuvimos inmensamente agradecidos de que Belen cuidara de nuestros chicos mientras disfrutábamos de unas vacaciones de tres semanas. Hoy en día no es fácil dejar a nuestros perros mayores (14 años), ya que siempre existe la preocupación de que puedan ponerse enfermos o suceda algo mientras no estás. Tras una conversación muy sincera y abierta, tuvimos la total tranquilidad de que Belen era la persona adecuada para cuidar de ellos, y no nos equivocamos. Desde el primer momento sentimos que las necesidades de nuestros perros serían su máxima prioridad. Belen tiene un gran conocimiento y una enorme empatía hacia los perros senior, algo realmente impresionante y muy tranquilizador para cualquier propietario. Nos hizo muy felices ver que cuidó de ellos con absoluta compasión, cariño y consideración. En todo momento sentimos que trató a nuestros perros como si fueran suyos. Recibieron muchísima atención, abrazos, besos y caricias. Además, recibimos comunicación diaria, junto con excelentes fotos y vídeos, lo que nos dio una enorme tranquilidad. Durante esas tres semanas Barney necesitó atención adicional debido a un problema de estómago y a un accidente dentro de casa. Esto no supuso ningún inconveniente para Belen, que nunca se quejó: lo llevó al veterinario, adaptó su alimentación para ayudarle a recuperar el apetito y nos mantuvo informados en todo momento, consultándonos siempre sobre su cuidado. También fue maravilloso comprobar, gracias a la comunicación diaria, cómo Belen llegó a conocer perfectamente las diferentes personalidades de nuestros perros, comprendiendo sus hábitos y su forma de interactuar. Se notaba que disfrutaba sinceramente de la compañía de Titch y Barney, y fue muy bonito verlo. A nuestro regreso encontramos a nuestros perros felices, relajados y perfectamente adaptados, además de una casa limpia y ordenada. Era evidente que el cambio de cuidadores no había supuesto ninguna alteración para ellos, justo lo que necesitaban. Después de esta experiencia tan positiva, tanto nosotros como nuestros perros consideramos a Belen una amiga. Le estamos profundamente agradecidos. Sin duda volveríamos a contar con Belen si surgiera la ocasión y la recomendamos totalmente a cualquier persona. Ni vosotros ni vuestros compañeros peludos os sentiréis decepcionados.
Tuvimos el enorme placer de que Belen cuidara de nuestro mestizo de Vizsla, Jerry, y no podríamos haber deseado una cuidadora mejor. Desde el primer encuentro quedó claro cuánto quiere y entiende a los perros. Jerry se sintió cómodo con ella de inmediato, lo cual no es poca cosa, ya que normalmente desconfía un poco de las personas nuevas. Sin embargo, con Belen estaba relajado, feliz y realmente ilusionado por pasar tiempo con ella. Belen es increíblemente atenta y meticulosa. Se tomó el tiempo necesario para conocer la rutina, las preferencias y la personalidad de Jerry, y se ocupó de todo con gran cuidado y profesionalidad. Nos mantuvo informados regularmente y nos envió fotos, lo que nos hizo sentir completamente tranquilos mientras estábamos fuera. Quedó claro que Jerry no solo estaba siendo "cuidado", sino que recibía un cariño y una atención auténticos, y esa tranquilidad no tiene precio. Su conocimiento, su paciencia y su genuino amor por los animales se reflejan en todo lo que hace. Es una persona considerada, fiable y con una comunicación excelente, lo que hizo que toda la experiencia fuera fluida y libre de preocupaciones. Pudimos ver lo mucho que Jerry disfrutó de su compañía, y fue un enorme alivio saber que estaba en unas manos tan competentes y cariñosas. Sin duda volveremos a contar con Belen para cuidar de Jerry en el futuro. Es una persona encantadora y cualquiera tendría muchísima suerte de tenerla como cuidadora de su perro. ¡No podemos recomendarla lo suficiente!
Lo sé porque lo he vivido desde dentro.
He trabajado dentro de una residencia canina, y lo que vi ahí no se me olvida. Perros aullando durante horas para llamar la atención de alguien, sin entender por qué de un día para otro su hogar se había convertido en una jaula. Perros estresadísimos, otros completamente apagados. Y comportamientos completamente naturales — la emoción de ver a alguien después de pasar horas solos — corregidos a gritos por personal sin formación canina real.
Ahí se le daba muchísima más importancia a la limpieza de las instalaciones y a cumplir con una estructura de horarios muy ajustada para completar todas las tareas a tiempo, que al bienestar emocional del perro. Apenas quedaba margen para atender cómo se sentía cada animal, más allá de lo básico.
Quiero ser justa: hablo de las residencias que yo conozco, no de todas. Es posible, aunque mucho menos probable según lo que he visto, que existan residencias que sí den a cada perro el trato individual y emocional que merece. Pero en mi opinión, cuando un negocio se organiza en torno al número de perros alojados en vez de en torno a cómo se siente cada uno de ellos, el que acaba pagando el precio es el perro.
Fue esa experiencia la que me convenció de que muchas residencias, por bien intencionadas que sean, no son el lugar adecuado para que un perro esté en equilibrio. Y mucho menos un perro senior, con necesidades especiales de estabilidad y calma. Por eso existe GoldenYears: para que ningún perro tenga que pasar por eso mientras tú estás fuera.
Servicios y precios
Cada servicio empieza igual: una primera visita gratuita y obligatoria para conocer a tu perro antes de nada, con sesiones diarias de trabajo de olfato (nosework).
Dog Sitting Nocturno Senior
Desde 60€ / noche
GoldenYears se instala en tu casa mientras viajas. Tu perro duerme en su cama, come su comida y sigue su rutina.
Requiere haber completado la primera visita gratuita.
Consultar disponibilidadVisita a Domicilio
Desde 20€ / hora
Para los días en que solo necesitas ausentarte unas horas y sabes que tu perro ya no lo lleva tan bien, GoldenYears va a tu casa durante las horas que necesites estar fuera. Compañía, control del estado del perro, alimentación, medicación, paseo.
Más informaciónEl proceso
Primera visita gratuita y obligatoria
Visito tu casa, conozco a tu perro y hablamos de sus rutinas, su salud y sus necesidades. Sin coste, sin compromiso.
Ficha de cuidado
Documentamos movilidad, medicación, alimentación y comportamiento, para que todo quede claro antes de empezar.
Reserva y pago
Confirmas las fechas por WhatsApp y pagas por adelantado por transferencia, PayPal, Bizum, o en metalico el primer dia.
Tu perro, en su casa
Me instalo en tu domicilio o hago las visitas acordadas. Tu perro sigue su rutina, en su entorno, sin jaulas, sin otros perros, sin el estrés de un espacio compartido. Mi atención es exclusiva: mientras estoy contigo, no atiendo a otra familia en paralelo.
Quién te lo cuenta
Hola, soy Belén García Molina. Vivo en Jávea y llevo años cuidando perros senior de familias que han confiado en mí durante sus viajes y ausencias puntuales.
Me he formado como:
Hablo español, francés e inglés, asi que puedes hablar libremente de lo que necesita tu perro, de lo que te preocupa a la hora de ausentarte.
Siguiente paso
Cuéntame sobre tu perro y encontramos juntos el plan de cuidado que necesita, antes de que reserves nada.
Escribir por WhatsApp: +34 617 35 25 48O escribe a info@goldenyears-canine.com